Quizás algunos no quieran oírlo, pero la ETEA está en Vigo, y siempre ha sido así. Son terrenos emblemáticos, que han acogido promociones y promociones de jóvenes ilusionados comprometidos con la Armada española: sus juras de bandera han sido desde el principio acontecimientos que compartir, y nos dio pena que los muchachos se fuesen cuando cerraron la Escuela. Pero nos han dejado los terrenos. Para todos los vigueses. Para que se recupere la playa, para que sus edificios alberguen instalaciones que atraigan al turismo. Pero desde la Xunta de Galicia nos quieren organizar la vida. La Ciudad del Mar está muy bien, pero en otro sitio, no en ese inigualable entorno, cuya finalidad se tiene que elegir únicamente en la ciudad que ha dado cobijo a sus estudiantes a lo largo de tantos años. Y queremos disfrutarlo entre todos. No me lo llenen de museos que luego no hay dinero que los mantenga además de estar vacíos, ni de edificios de oficinas, aunque sean relacionadas con el mar, que convertirán aquello en algo similar a la Zona Franca....