
La Federación de Asociaciones Vecinales es una figura muy activa dentro de Vigo. Dejando a un lado la polémica sobre el mayor o menor peso que puedan o deban tener, es de destacar su apoyo incondicional, desde el principio, a la ejecución del Plan de Parroquias propuesto por el gobierno municipal. Hubo un no rotundo por parte del PSOE, y una alternativa presentada por el BNG que fue adelante, nuevamente con la oposición del PSOE. Se están cubriendo de gloria con su voto a la paralización de la ciudad, su actitud para con la ciudad es indignante, y su atrevimiento no tiene límites. Eso sí, nos enchufan por activa y por pasiva a su ilustre Abel Caballero, con el que tenemos que merendarnos todos los días como salvador del horror vigués. Lo siento, los hechos anulan las meras imágenes, y por muy guapo que se ponga, ya no engaña a nadie. Si lo sabremos nosotros.