Vigo, con el Plan General de 1993
La paralización política que la Xunta está poniendo en práctica con el Plan General de Ordenación Municipal nos va a llevar a una situación completamente insostenible: si en febrero no está definitivamente aprobado, el Gobierno se verá obligado a conceder las licencias según el Plan aprobado en Vigo en 1993. O sea, una vuelta al pasado, unos 14 años aproximadamente, que va a pasar factura económica, turística, empresarial y de toda índole, lo que afectará sin duda al empleo y las nuevas inversiones que pudiesen estar en proyecto. Un mal augurio para nuestra ciudad. Gracias, Touriño. Qué no harás tú por interés político.

